EL SUEÑO Y EL DESCANSO EN EL ANTIGUO EGIPTO

EL SUEÑO Y EL DESCANSO EN EL ANTIGUO EGIPTO

El Antiguo Egipto es sin duda una de las civilizaciones más interesantes y enigmáticas de la Historia. Esta civilización se desarrolló durante aproximadamente 3000 años, entre el (3100 a.C y el 322 a.C) .Aunque los primeros grupos de aldeanos y agricultores que fueron asentándose a lo largo del río Nilo, datan de muchos siglos antes, se calcula que sobre el año 5000 a.C.

Estos humildes asentamientos son los que con el paso de los años dieron lugar a este fascinante gran imperio  de la Edad Antigua, del que tanto se ha escrito y que tanto juego ha dado para realizar esas grandes superproducciones de Hollywood que casi todos hemos visto en la gran pantalla o en televisión.

Pero, ¿qué evolución llevaba el descanso hasta el Antiguo Egipto? ¿qué aportó el antiguo Egipto en este ámbito? ¿cuáles eran sus costumbres a la hora de dormir?

 Si nos remontamos al Paleolítico, el colchón más antiguo encontrado hasta la fecha fue hallado en África del sur en el año 2011. Está fechado en 77.000 años y estaba formado por una amalgama vegetal de hierbas, juncos y hojas.

  Los más “punteros” en colchonería  parece ser que eran los persas, que ya en el 3600 a.C utilizaban colchones de agua confeccionados con pieles de cabra.

Si nos trasladamos al Antiguo Egipto, durante esos primeros asentamientos en el cauce de río Nilo, se comenzaron a utilizar las hojas de palmera a modo de  camas. Esta costumbre se generalizó entre los habitantes durante buena parte del desarrollo de la Civilización Egipcia. No obstante, hay que tener en cuenta que en aquella civilización se distinguían básicamente dos clases sociales: baja y alta, donde el faraón era considerado más que un rey, un dios. Es evidente que había también grandes diferencias en el tipo de  casa o el mobiliario que se podría encontrar en aquella época, dependiendo de si éstos pertenecían a una u a otra clase social.

Durante el Imperio la clase más baja seguía durmiendo en hojas de palmera, normalmente amontonadas en algún rincón de la casa. Los árboles eran casi inexistentes en aquella zona desértica, por lo que los muebles de madera eran un bien muy escaso, reservado casi siempre a la clase más privilegiada.

Los egipcios fueron grandes inventores, ellos hicieron el primer papel, las primeras velas y cerraduras, incluso preservativos. Fueron pioneros en medicina, perfumería y en el lenguaje escrito. Con respecto al descanso también tuvieron sus avances, ellos fueron de los primeros en descubrir las ventajas de elevar el colchón del suelo, por lo tanto fueron  también pioneros en confeccionar camas de madera, éstas iban con patas talladas en forma de pata de animal, normalmente garras de león. Pero estas camas estaban sólo al alcance de nobles y los faraones.

  Los colchones de las camas de los nobles estaban confeccionados con el mismo material  que las camas de la clase más baja, hojas de palmera, pero éstos se cubrían con unas telas especiales.

  Lo que más nos puede llamar  la atención es el reposacabezas, un accesorio importantísimo en las camas egipcias. Hacía la función de la almohada y, aunque nos pueda parecer muy incómodo, estaba pensado para dormir de lado y su altura era proporcional a la altura del hombro.

  La jornada laboral en el antiguo Egipto comenzaba antes del amanecer, en aquella época donde no había luz artificial, aprovechar la luz del sol era imprescindible. En las familias más pobres se hacía una comida al día, mientras que los demás hacían un mínimo de dos. El horario de las comidas no estaba preestablecido y dependía más bien de lo que el estómago pudiera pedir. Lo que era común a todos era la cena, que representaba la comida más importante.

 

 

Después de una jornada dura de trabajo, las familias se reunían alrededor de la cena, tras la cual  se iban a dormir. Para los egipcios el momento del sueño era de los más importantes del día, ya que para ellos los sueños tenían una gran relevancia. Dormían muy pendientes de lo que soñaban, ya que estaban convencidos de que eran mensajes del más allá que sus antepasados les enviaban para guiarlos en sus vidas. Tenían un libro de los sueños e incluso contrataban servicios de expertos para su  interpretación.

 

Deja una respuesta