LAS CHINCHES DE CAMA O DORMITORIO YA NO SON COSA DEL PASADO.

LAS CHINCHES DE CAMA O DORMITORIO YA NO SON COSA DEL PASADO.

 La chinche de dormitorio o de cama, es el nombre vulgar con el que se conoce al insecto cimex lectularius. Es un insecto hematófogo, es decir, se nutre con sangre de humanos y otros animales de sangre caliente. Aunque no es un animal totalmente nocturno casi toda su actividad transcurre por la noche.

 La chinche es una animal que tanto en nuestro país como en todo occidente era considerado como parte del pasado. Probablemente haya muchas personas que no sepan de la existencia de este pequeño y molesto animalito, otras habrán oído hablar de él y las muy mayores lo tengan en el recuerdo como algo muy lejano.

 Pero la globalización y el cambio climático, la expansión del turismo, etc. están provocando la reaparición de estas plagas que parecen más propias del siglo pasado que de nuestros días.

 El desconocimiento de su existencia por parte de la población es una de las causas de su proliferación, ya que los hábitos de prevención y el reconocimiento a tiempo de su presencia son cruciales para evitar colonias importantes en domicilios, hoteles, hospitales, etc. Son bastante difíciles de eliminar y si se detectan lo más conveniente es llamar a una empresa especializada en control de plagas.

  Las chinches de cama no son una amenaza seria para la salud humana pero suelen causar una fuerte comezón que puede terminar en una infección. Cuando nos pican inyectan dos sustancias, un anestésico y un anticoagulante, por eso la reacción se produce cuando ellas ya están en sus escondrijos. Las picaduras se suelen presentar como marcas rojas en grupo y con poco espacio entre ellas. Algunas picaduras forman grandes pápulas que suelen mejorar en unos días. Inicialmente la víctima puede sentir una pequeña sensación de ardor. El área que arde se convierte luego en grandes protuberancias rojas, conocidas como pápulas. En los casos más graves, las picaduras pueden inflamarse o convertirse en laceraciones de la piel, parecidas a las ampollas. Pero hay que tener en cuenta que, aunque es menos frecuente, hay personas que permanecen asintomáticas a sus picaduras.

 Una chinche adulta puede extraer cantidades de sangre que pueden superar siete veces su peso. Tras comer, vuelve a su escondite, allí digiere el alimento y pone huevos, hasta cinco en un día por cada hembra. No vuelan ni saltan y su velocidad es aproximadamente de un metro por minuto. Buscan a sus víctimas atraídas por el calor corporal y el dióxido de carbono que exhalan en la respiración.

Pueden subir por paredes, andar por techos rugosos y suelen esconderse en rodapiés, moquetas o alfombras, cabeceros, armarios, sofás, detrás de los cuadros, los enchufes e interruptores, y sobre todo en las costuras de colchones, almohadas y ropa de cama. No suelen esconderse muy lejos de sus víctimas debido a su baja velocidad.

CÓMO DETECTAR LAS CHINCHES

Si hay indicios de la presencia de estos bichitos, lo primero que hay que hacer es una inspección visual en las zonas mencionadas anteriormente. Si tiene picaduras es probable que puedan ser de un mosquito o algún ácaro. Para más seguridad existen en el mercado unas trampas que se colocan en lugares estratégicos para que caigan y así detectar su presencia. Estos “cepos” no pueden acabar con una plaga, pero le indicarán si hay presencia de ellos. Además de las picaduras, hay otros indicios de su presencia, pequeñas manchas de sangre oxidada en su colchón ( son las heces), también se puede percibir un olor dulce pero desagradable y se pueden encontrar diminutos huevos vacíos y los restos de su cambios de caparazón, ya que lo cambian conforme van creciendo. Una lupa y una linterna nos ayudarán a la tarea de búsqueda.



CÓMO PREVENIR UNA PLAGA

   Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que las chinches no están directamente relacionadas con la falta de higiene o de limpieza, pueden aparecer en las casas más limpias. Es importante la limpieza y el orden porque de esta forma son más fáciles de detectar. Por ello hay una serie de recomendaciones que vamos a detallar a continuación:

● Evitar el desorden para poder verlas en caso de que aparezcan.

● Lavar y secar la ropa de cama a la máxima temperatura posible, según la indicación del fabricante del tejido.

● Inspeccionar muebles usados antes de llevarlos a nuestro domicilio.

● En caso de viaje, revisar bien la maleta y el equipaje que vaya introduciendo para la vuelta a casa.

● Hacer una limpieza con vapor a alta temperatura en el colchón de vez en cuando puede acabar con algún conato.Se puede utilizar algún spray específico para chinches de vez en cuando, pero igual que ocurre con el vapor sólo sirve para acabar con algún bichito suelto o unos pocos, pero no con una plaga.

● Proteger el colchón con fundas anti chinches es una buena prevención, ya que no les permiten la entrada o la salida del mismo, además también protegen de los ácaros y las bacterias. Son totalmente transpirables e impermeables con lo que conseguiremos que nuestro colchón no se manche y dure más tiempo.

QUÉ HACER EN CASO DE DETECTAR UNA INFESTACIÓN

 Como ya hemos dicho, en el caso de las chinches la prevención y la detección temprana son las mejores soluciones, pero si ya se encuentra con una infestación, lo mejor es llamar a una empresa de control de plagas. Estos insectos son difíciles de eliminar y es posible que si intentamos hacerlo nosotros empeoremos las cosas haciendo que se trasladen a otros lugares de la casa.

  Con respecto al colchón, al ser una pieza que no puede inspeccionarse por dentro, lo recomendable sería cambiarlo o ponerle una funda funda anti chinches,siempre después de la actuación de los profesionales en desinsectación.

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