EL ORIGEN DE LAS PESADILLAS

EL ORIGEN DE LAS PESADILLAS



    Cuando nos mudamos mi madre y yo desde Madrid, a esta hermosa Región de Murcia, no tendría  más de catorce años.     Nuestro nuevo hogar estaba situado en una planta doce de la calle "Nicolás de las Peñas", actualmente conocida como  Calle "Cronista Carlos Valcárcel", en memoria del famoso cronista oficial de la Región de Murcia y uno de sus más queridos hijos, siempre dispuesto a ensalzar su tierra y a sus gentes.

    Recuerdo, aún a pesar de mi edad actual, que la casa, siendo bastante amplia, tenía un largo pasillo y en cuyo final estaba situado un dormitorio para invitados.

    Sería a partir de los pocos meses de estar viviendo allí cuando empezaron a producirse, lo que menos nos gusta del sueño, las pesadillas. Siempre se repetía la misma y muy a menudo.

    Imaginaros corriendo por ese pasillo, de unos diez metros de largo, queriendo llegar a la última habitación, pero que se te hace imposible porque es como si el suelo, aunque no pararas de correr, no avanzabas, y cuando alzabas la vista, veías cada vez más lejos esa habitación a la que querías llegar para cerrar la puerta y dejar atrás, ese aliento que notabas cerca de tu espalda.

    Pesadillas, pesadillas, hoy, en este artículo vamos a investigar sobre sus orígenes y si se puede, sobre sus soluciones.

ORÍGENES

    Según estudios realizados por varios psicólogos, las pesadillas se producen cuando una persona está saturada, bien por alguna estimulación externa o pensamientos negativos externos.

    De ahí viene la clásica pesadilla donde nos encontramos cayendo de un edificio, o  por un pozo, donde no podemos agarrarnos a ningún soporte y donde no llegamos nunca al fondo, pues dicho significado sería  el de un problema sin solución.

    La mente es sabia y juega un papel muy importante en el mundo de las pesadillas, una persona demasiado activa, que vive muy deprisa el día a día, hace que su mente no le dé tiempo a procesar lo que ha pasado durante esa jornada, y sea capaz de transmitirlo al sueño, en forma de pesadilla, por lo que la primera solución sería... piensa en esas cosas pequeñas y cotidianas de la vida, y sobre todo, sobre todo, disfruta de cada momento de la vida.

    Fijémonos en ese niño o niña que reprime sus sentimientos, en la casa, en la escuela,en el parque, todos los especialistas coinciden que un niño que expulsa y dice sus emociones, es un niño que al final no va a estallar, pues bien, con las pesadillas ocurre más o menos lo mismo, si hemos estado sometidos a un fuerte estrés y tenemos malos sueños, esto hace que sea bueno para nuestro cuerpo,para nuestra salud, puesto lo que ha hecho la pesadilla es exteriorizar esa mala experiencia del día.

¿Tienen fecha de caducidad las pesadillas?

    La respuesta es no, una pesadilla puede aparecer la misma noche o también puede tratarse de recuerdos más lejanos, incluso de varios meses o años atrás, y cuidado, no solo es que lo pasas mal durante la pesadilla, sino que puede ser que al despertar sientas náuseas, fiebre, un ritmo acelerado del corazón e incluso desorientación en tu propio dormitorio.

    Lo que sí hay que tener claro y nos vamos con la segunda solución es hacer caso a la receta de la abuela, una cena copiosa y abundante facilita que aparezcan las pesadillas, por lo que si has tenido un día o una experiencia desagradable, abstente de cenar demasiado.

    Pero volvamos al punto de la fecha de caducidad de las pesadillas, hemos dicho que no tienen que aparecer a los pocos días, sino que pueden aparecer al cabo de los meses o años, pues bien, si esto llega a ocurrir, si una pesadilla se repite después de un periodo de cierta tranquilidad, es debido a un sentimiento o experiencia que había sido olvidado pero que se encontraba en el fondo de nuestro inconsciente, ¿maravilloso no?

    Ese niño que tuvo una mala experiencia por caerse a una piscina y no saber nadar o esa niña que la castigaban constantemente por chuparse el pulgar, ambos pueden reflejar ese trauma en una pesadilla cuando sean adultos.

    Pero vamos a acercarnos al otro origen de las pesadillas, uno que nos ha intrigado porque es una nueva teoría que nada tiene que ver con la anterior escrita.

    Según algunos especialistas, las pesadillas, pueden significar lo contrario a lo que venimos explicando, una pesadilla puede abrirnos la puerta de una experiencia futura, una próxima enfermedad o una apocalíptica acción. Desde luego podéis inclinaros por una o por la otra, y los más valientes por ambas.

    De esta forma, de estas teorías, podríamos apostar  un dato curioso; un adulto, al llevar más carga laboral, sentimental, emocional del día a día, es más propenso a tener una cantidad de pesadillas mayor que la de un bebé o un niño. Pues no, esta teoría no tiene validez, ya que un bebé al nacer, se ve asaltado por nuevos estímulos, imágenes, colores, sonidos, sentimientos y todo esto hace que al no saber expresar dichos miedos, los interiorice y se formen las pesadillas, incluso el hecho de que unos padres dejen a su hijo/a en la guardería puede acarrear que dicha pesadilla aparezca en forma de abandono de sus padres, incluso una disputa entre hermanos forma parte de una pesadilla, en fin, todo nos afecta.

SOLUCIONES

    De la misma forma que hemos hablado de que es importante tomarse la vida con más calma y sobre todo no trasnochar ni cenar demasiado, aquí os dejo con uno de los consejos más usuales a la hora de despertarse de una pesadilla;

    No vuelvas a dormirte inmediatamente, puesto que si lo haces, la pesadilla seguirá tomando su guión original, si esto sucediera, antes de dormirte intenta pensar en ese mal sueño pero cambiando el guión, tanto de un comienzo como el de un final.

    Muchos adultos utilizan el alcohol para poder tener un sueño más profundo y evitar las pesadillas, falso, para tener la mente más despejada debemos de tomar un vaso de leche caliente o una bebida relajante, así como evitar la televisión o los programas violentos.

    Otra de las posibles soluciones es meditar antes de dormirte, piensa en el día a día y como hemos dicho antes, quédate con las cosas buenas de la vida.

    Y para terminar un consejo, igual que cuidamos nuestro cuerpo, nuestra salud, cuida tu mente para no tener pesadillas:

    - Cuida tu habitación, mantela ordenada y limpia.

    - Realiza más ejercicio,de esta forma lo que haces es estar más relajado y que no produzcas pesadillas, pero cuidado, no lo hagas antes de acostarte, por lo que llegarías más nervioso al sueño, hazlo por la mañana.

    - Evita tomar bebidas alcohólicas, fumar o consumir cafeína menos de 3 a 4 horas antes de dormir.

    - Evita los aparatos con luces azules tales como móviles u ordenadores.

    Y sobre todo, antes de acostarte, piensa en esas personas que te quieren y que las quieres, en ese lugar que te hace tan feliz o en una situación muy agradable.

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